La comunidad indígena de Unión Hidalgo identificó omisiones y acciones durante la planeación del proyecto eólico “Gunaá Sicarú”, las cuales podrían ser violatorias de los derechos humanos por parte de la empresa trasnacional Electricité De France (EDF Group)

CIUDAD DE MÉXICO, 12 de febrero 2018.- La comunidad zapoteca de Unión Hidalgo, en Oaxaca, acompañada por el Proyecto de Derechos Económicos Sociales y Culturales (ProDESC A.C.), presentó una queja ante el Punto Nacional de Contacto (PNC) en Francia, una instancia intermediadora de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El objetivo es alertar que las actividades de la empresa trasnacional Electricité De France (EDF Group) podrían estar violando sus derechos humanos

Desde inicios de 2017, la comunidad indígena zapoteca de Unión Hidalgo reunió evidencia sobre la eventual instalación en su tierra y territorio del parque eólico “Gunaá Sicarú”, de Eólica de Oaxaca, S.A.P.I. de C.V, filial de la empresa trasnacional EDF.

Con el paso de los meses, la comunidad constató el avance y desarrollo de este proyecto sin que el Estado mexicano realizara una consulta indígena para obtener su consentimiento y sin que la empresa los involucrara en la planeación del parque.

La comunidad observó que éstas son violaciones a los derechos humanos, principalmente su derecho a la consulta y el consentimiento previo, libre e informado; sin embargo, también son condiciones propicias para nuevas afectaciones contra la comunidad y las personas defensoras de la tierra y el territorio.

Por ello, la comunidad decidió presentar el pasado jueves 8 de febrero una queja ante el PNC en Francia. Con ello, se espera que el PNC, en su carácter de instancia mediadora, conozca las posibles violaciones a los derechos humanos en que la transnacional francesa podría estar incurriendo en México; que llame a EDF a cumplir su responsabilidad de generar mecanismos de diálogo con la comunidad; e impida una actuación corporativa contraria a lo que marcan las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales.

En la queja también se advierte sobre la actuación de las filiales de EDF Group: EDF EN México, S. de R.L. de C.V. (EDF EN México) y Eó- lica de Oaxaca, S.A.P.I. de C.V. (Eólica de Oaxaca) en México.

De acuerdo con las directrices de la OCDE –a los que el Estado francés se adhirió–, las empresas deberán, entre otros puntos, respetar los derechos humanos internacionalmente reconocidos de las personas afectadas por sus actividades; implementar la debida diligencia basada en los riesgos; facilitar a las partes interesadas posibilidades reales de participación para planificar y tomar decisiones relativas a proyectos u otras actividades susceptibles de influir de forma significativa en las poblaciones locales; y abstenerse de cualquier injerencia indebida en las actividades políticas locales.

Esta queja fue firmada por el representante de la Asamblea Comunal, Oscar Marín, y la defensora comunitaria indígena, Guadalupe Ramírez, en representación de la comunidad de Unión Hidalgo.

Esta acción legal se suma a las demandas de amparo que la comunidad indígena, con el acompañamiento de ProDESC, presentó desde 2017 por la actuación y omisión de las autoridades mexicanas para: 1) exigir información sobre el desarrollo del proyecto “Gunná Sicarú”; 2) denunciar la autorización de permisos sin cumplir con los estándares internacionales; 3) y denunciar la falta de una consulta indígena y el consentimiento libre, previo e informado para la instalación del parque.

El proyecto “Gunaá Sicarú” sería el cuarto parque de EDF en México, y el parque número 24 que se instala en la región del Istmo de Tehuantepec.