Después de 38 años, el país de áfrica occidental tiene un nuevo presidente: Jao Lourenco, general del ex primer ministro y ministro de la Defensa

Angola ha decidido a su nuevo presidente después de haber sido gobernada por 38 años por el mismo hombre. La elección de Joao Lourenco no ha sido una sorpresa para nadie.

A lo sumo, la sorpresa fue la decisión de Zedu, apodo del ex primer ministro, de no reelegirse, cambiando la Constitución. Se dice que está delicado de salud.

También aquí, como en otros países africanos, el resultado ya estabA trazado. El ex general, oriundo de la ciudad costera de Lobito, formado militarmente en la antigua URSS, es parte del partido gobernante MPLA (Partido Movimiento Popular de Liberación de Angola) y ha sido siempre la sombra de Dos Santos.

“Hay una gran expectativa acerca de como el MPLA será capaz de dar respuestas a las principales demandas sociales y económicas del país”. Declaró Lourenco, en el mitin de cierre de su campaña.

Los desafíos por delante son muchos. En primer lugar la económica. Angola, uno de los principales exportadores mundiales de petróleo, después de Nigeria, está sufriendo la caída de los precios del petróleo(de 51 dólares a 37) y la consiguiente caída de la demanda del mercado y la inflación que alcanzó el 40% en 2016.

La mayor parte de los ingresos siempre termina en el bolsillo de Dos Santos y su círculo más cercano. Por no hablar de la familia.

En 2016, el presidente saliente ha puesto su hija Isabel (considerada la mujer más rica de África) a la cabeza de Sonangol, la empresa encargada de las reservas de petróleo.

La oposición ha denunciado la detención de 20 de sus observadores electorales, por no haber concedido el permiso para supervisar el proceso de votación. Yen ausencia de las urnas, incluso los observadores internacionales. Luanda no ha permitido la entrada de un grupo de observadores electores de la Unión Europea.

 

Con información de Repubblica