La historia de la princesa zapoteca Donají inspiró el diseño del escudo de la ciudad de Oaxaca de Juárez, que desde 1826 la representa

La historia de la princesa zapoteca Donají inspiró el diseño del escudo de la ciudad de Oaxaca de Juárez, que desde 1826 la representa.

Y es que, en los primeros años del México independiente, ante la necesidad de volver a los símbolos ancestrales con raíces propias, el Gobierno del Estado de Oaxaca recurrió a la leyenda de la princesa Donají para crear el escudo de armas de la entidad, surgiendo así el primer antecedente con la imagen de la princesa zapoteca, elaborado por los artistas José Joaquín Guerrero y José María Melo.

Así, por decreto nacional del año 1825, el cual establecía que los escudos, pendones y banderas anteriores a la independencia debían dejar de usarse, el Ayuntamiento Municipal utilizó la imagen de la princesa zapoteca como un símbolo de identidad.

De ahí la importante que las y los capitalinos conozcan y preserven los símbolos que han dado paso a la historia de la capital y que sin duda forman parte de su identidad cultural, tal y como lo representa el escudo de la princesa Donají.

Elementos del escudo Los elementos centrales de la princesa, como su cabeza y la flor, quedaron fijados en el sello del Ayuntamiento Capitalino de 1845; el resto han sido elementos añadidos, adornos y asociaciones emblemáticas.

La aljaba, el arco y la flecha del amor profano, un cocodrilo, símbolo fuerte del agua que por descuido y confusión fue en algún momento transformado en perro; el río y su caudal de tiempo antiguo aparecen constantemente.