En el marco del Primer Operativo de Protección de Tortugas Marinas en el Área Natural Protegida Santuario Playa de Escobilla, la Profepa y la Semar protegieron a 16 mil 920 especies del 4 al 8 de julio

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) implementó el primer Operativo de Protección de Tortugas Marinas en el Área Natural Protegida Santuario Playa de Escobilla, ubicada en el municipio de Santa María Tonameca, Distrito de Pochutla, en el que se protegió a 16 mil 920 especies.

Personal actuante de la Profepa, en coordinación con elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), atendió la primera arribada de los quelonios del 4 al 8 de julio pasados y realizaron actividades de vigilancia a lo largo de 15 kilómetros de longitud que abarca el Área Natural Protegida con el carácter de Santuario Playa de Escobilla.

Cabe resaltar que, a nivel nacional, la Playa de Escobilla es considerada la más importante en cuanto a anidación de Tortuga Marina Golfina (Lepidochelys olivacea), por lo cual se reforzó la vigilancia en esta zona.

También, de manera continua se realizan recorridos de vigilancia en las playas de Guapinole, Bacocho, Palmarito, Parque Nacional Lagunas de Chacahua, Ventanilla y Barra de la Cruz, donde anida la Tortuga Laúd (Dermochelys coriacea) y Prieta (Chelonia agassizii).

Durante la pasada temporada de arribadas de Tortugas Marinas 2017- 2018, se llevaron a cabo operativos de protección a estas especies en las playas de Morro Ayuta y Escobilla, logrando la recuperación de 33 mil 343 huevos de Tortuga Marina Golfina (Lepidochelys olivácea) que habían sido saqueados y a los cuales se les dio destino final en estas mismas playas, para evitar su comercialización ilegal.

Cabe recordar que en el año 1990 se emitió el Acuerdo por el que se establece veda para las especies y subespecies de tortuga marina en aguas de jurisdicción federal del Golfo de México y Mar Caribe, así como en las del Océano Pacífico, incluyendo el Golfo de California.

De acuerdo con el artículo 60 Bis 1 de la Ley General de Vida Silvestre (LGVS), ningún ejemplar de tortuga marina, cualquiera que sea la especie, podrá ser sujeto de aprovechamiento extractivo, ya sea de subsistencia o comercial, incluyendo sus partes y derivados.

Conforme al Código Penal Federal, a quien ilícitamente capture, dañe o prive de la vida a algún ejemplar de tortuga o recolecte o almacene de cualquier forma sus productos o subproductos, se impondrá pena de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de 300 a tres mil días multa; se aplicará una pena adicional de hasta tres años más de prisión y hasta mil días multa adicionales cuando las conductas descritas se realicen o afecten un área natural protegida, o cuando se realicen con fines comerciales.