En silencio. Sin la afición echándole porras. Sin nadie que los moleste. En soledad.

Así llegó la Selección Nacional Mexicana a su cita con la historia, a Samara, a la sede del juego más importante del proceso de Juan Carlos Osorio, que es por los octavos de final contra Brasil.

El día del Tricolor comenzó temprano. Entrenamiento a puerta cerrada. Nadie puede ver lo que prepara el colombiano, aunque hay algunas sospechas. En entrevistas a las cadenas oficiales, ha hablado de que cuidará mucho los ataques por las bandas, por lo que podría cambiar a un 4-4-2, para evitar que los laterales y extremos brasileños jueguen con libertad. Además, dijo pensar en competirle de tú a tú al contención brasileño Casemiro, por lo que podría alinear a un volante de recuperación nato. Sólo queda Édson Álvarez…

Después, se realizó un viaje de dos horas a Samara, la sexta ciudad más poblada de Rusia. Ciudad en donde descansa el Río Volga. Ciudad de estudiantes y donde está la industria espacial.

Hasta acá llegó México. A un hotel donde no los esperaba nadie, para echar porras, nadie para desearles suerte.

Mientras, en la ciudad, los mexicanos empiezan a llegar. No muchos, pero sí los suficientes para quejarse de que “no hay boletos, ni dónde hospedarse”.

La lucha por las entradas puede esperar. Hay quienes ofrecerán hasta 800 dólares por boletos que cuestan alrededor 300, pero los mexicanos serán minoría.

La Comisión de Árbitros de la FIFA dio a conocer ayer en la mañana de sábado la designación para el partido Brasil vs México; correspondiente a los Octavos de Final de la Copa Mundial Rusia 2018.

Para dicho cotejo entre amazónicos y aztecas destaca que la tripleta será italiana, comandada por el silbante central Gianluca Rocchi; asistido en las bandas por Elenito Di Liberatore y Mauro Tonolini y el cuarto oficial del encuentro será Antonio Mateu de España.

El partido por el pase a los Cuartos de Final se jugará en Samara, México culminó segundo del Grupo F mientras que Brasil fue primero del sector E.

El lunes se conocerá el destino del equipo de Juan Carlos Osorio y se sabrá, si se pudo o no, llegar al quinto partido.

La FIFA impuso una nueva multa a la FMF. En esta ocasión, por poco más de 300 mil pesos; en el juego frente a Suecia, un sector de la gente arrojó objetos al campo cuando el árbitro marcó un penal.