Jaime Guerrero

Pese a un tercer paquete de respuestas, la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) determinó continuar el paro de labores y el plantón en el centro de la capital de manera indefinida, además de intensificar sus medidas de presión. Con ello, este lunes generaron más caos urbano, afectaciones a la economía y violaciones a derechos de terceros.

Y es que los integrantes de la Sección 22 del SNTE reactivaron los bloqueos a los accesos al aeropuerto internacional de Oaxaca, a la terminal de autobuses ADO, y a la caseta de peaje de San Pablo Huitzo.

La empresa ADO habilitó una terminal en la agencia municipal de Santa Rosa, mientras en la terminal aérea, los viajeros recorren a pie tres kilómetros para ingresar por accesos alternos, como la Base Aérea Militar número 15.

Lo anterior, toda vez que los integrantes del magisterio también impiden el tránsito en el crucero del aeropuerto, ubicado en inmediaciones de la comunidad de San Juan Bautista La Raya, perteneciente a Santa Cruz Xoxocotlán, municipio conurbado a la capital de Oaxaca. La terminal amaneció con puertas metálicas y alambres de púas para evitar el ingreso de los integrantes del magisterio.

Para echar mano de sus acciones radicales, la asamblea estatal de la Sección 22 del SNTE determinó –el pasado sábado– que los ofrecimientos hechos por el gobierno del Estado siguen siendo “mínimos e insuficientes”.

Los “profesores” rechazaron la propuesta de regresar a clases, mantener un paro y plantón representativo.

Acordaron llamar a los docentes que no se han incorporado a la jornada de lucha, la cual arrancó el pasado 28 de mayo, a sumarse de manera inmediata.

La asamblea estatal también determinó reorganizar a las bases para potenciar las actividades, entre ellos, los plantones a la terminal de autobuses del ADO y el bloqueo al crucero y cierre del aeropuerto internacional “Benito Juárez”, así como en la caseta de peaje de San Pablo Huitzo.

Asimismo, la Sección 22 definió realizar –el próximo 14 de junio– una marcha conmemorativa del aniversario número 12 del fallido desalojo en el Zócalo de la ciudad en 2006, durante el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz.

Así, con la determinación de mantener el paro educativo, este lunes inició la tercera semana de actividades de protesta de la Sección 22 del SNTE. Aunque las clases se mantienen en la mayoría de escuelas, por lo menos mil instituciones han perdido clases durante casi 10 días.

Una de ellas es la escuela Basilio Rojas, ubicadas en pleno centro de la capital oaxaqueña, donde la Sección 22 del SNTE mantiene el plantón, por lo que ahí, unos 240 alumnos son afectados.

El resto de escuelas abiertas se distribuyen en las 8 regiones del estado, especialmente en el Istmo de Tehuantepec, ya que ahí no pararon clases debido a que apenas en mayo retomaron actividades después de las afectaciones de los sismos a las escuelas.

Insaciables

Wilbert Santiago Valdivieso, secretario de Prensa de la Sección 22 del SNTE, confirmó que el magisterio consideró insuficientes las respuestas a sus demandas por parte del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, aunque calificó que observa “buenas intenciones” del gobierno estatal.

“Es una ruta de buenas intenciones de gestoría del Gobierno del Estado, pero lo que define la Asamblea Estatal es que ya existan resultados inmediatos, nosotros queremos una resolución total”, señaló.

Sin embargo, la Comisión Política de la Sección 22 del SNTE continuará mesas de negociación con funcionarios del gobierno estatal; la siguiente fue programada para este martes. Mientras que a nivel nacional exigen la reinstalación de una mesa única de negociación con el gobierno federal, a quien le insisten la abrogación de la Reforma Educativa.

Más protestas

En tanto, estudiantes del Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca, que mantienen en paro su plantel ubicado en Santa Cruz Xoxocotlán, marcharon de la fuente de las Ocho Regiones al centro de la ciudad.

Indicaron que desde el 22 de mayo iniciaron sus protestas, pero hasta ahora ni la Secretaría de Educación Pública de Oaxaca ni el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca han atendido sus peticiones.

Entre ellas se encuentran la exigencia de renuncia del director, Óscar Antonio Silva Sánchez, por presunto abuso de autoridad, así como miembros de la dirección; insumos para prácticas de campo y laboratorio; otorgamiento de becas y proyectos de extensión.

Por otro lado, alumnos de la Escuela Normal Rural ubicada en Tamazulápam del Progreso, se apoderaron ayer de sus instalaciones para exigir la renuncia de los directivos del plantel.