El precandidato de Morena a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, arribó a Oaxaca a pedirle a sus estructuras, grupos y tribus que se dejen de politiquerías y redoblen esfuerzos para ganar las elecciones del 1 de julio

Jaime GUERRERO

El virtual candidato presidencial del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, arribó a Oaxaca a pedirle a sus estructuras, grupos y tribus que se dejen de politiquerías y redoblen esfuerzos para ganar el 1 de julio en las urnas, y de paso, se quejó del papel que ha desempeñado el Instituto Nacional Electoral (INE), y dijo que no pone orden en el proceso electoral.

Este miércoles, López Obrador sostuvo un encuentro con las estructuras territoriales, los principales grupos y tribus de Morena en Oaxaca, en un conocido hotel de la capital.

Previo y a la salida del encuentro con sus seguidores y militantes, el presidencial de Morena fue acompañado por su vocero, César Yáñez, y por Salomón Jara Cruz, quien no se le despegaba.

En breve entrevista, López Obrador evitó opinar sobre el panorama electoral en el país, pues se dijo en huelga de declaraciones y entrevistas, “porque el INE no pone orden”.

De acuerdo con el morenista, los abanderados del PAN-MC-PRD, Ricardo Anaya Cortes; PRI-PVEMNueva Alianza, José Antonio Meade, a quienes volvió a calificar como los candidatos de la mafia del poder, “están habla y habla, entonces parece como si estuviésemos en campaña”, asentó.

A las preguntas de los reporteros, solo se limitó a hacer señas con su pulgar, “hacia arriba y hacia abajo” y a asentir con la cabeza.

“No puedo hablar. Yo espero que el INE resuelva el asunto (ponga orden), porque no quiero que me infraccionen. No quiero tampoco para que no se respete la norma”, atajó.

López Obrador dijo que todos los precandidatos están obligados a guardar silencio, “porque parece que no respetan”.

Déjense de politiquería

Ya en la reunión, López Obrador, al lado del Secretario de Organización del CEN de Morena, Gabriel García Hernández; Gonzalo López Beltrán, coordinador nacional de la defensa del voto, e hijo del ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México, les aclaró a quienes amagan con irse de las filas de Morena, que si se van exhiben que es por un proyecto personal, no por el proyecto de nación que él tutela.

“Viene un proyecto muy grande y hay espacios para todos”, les soltó ante los apetitos electorales de más de una, uno o más de un ex perredista, ex priista o actuales petistas, que buscan colar hasta a sus familiares en cargos de elección popular.

Acompañado también de los coordinadores organizativos estatales, Susana Harp Iturribarría, cantante y virtual candidata al Senado en Primera Fórmula; Salomón Jara Cruz, virtual candidato al Senado en Segunda Fórmula; la dirigente de Morena en Oaxaca, Nancy Ortiz Cabrera, les aclaró que las encuestas serán un método más neutral para definir a los candidatos, porque para él habla mal las solas aspiraciones políticas y que solo se busque un cargo pluri.

Lo medular, les pidió dejar la politiquería a un lado y buscar una nueva forma de hacer política, no solo en Oaxaca, sino en todo el país.

Y sin llamar por su nombre a la diputada federal, Karina Barón Ortiz e Irineo Molina Espinoza, quienes protagonizaron –con sus seguidores– hechos violentos en el municipio de Tuxtepec, por la disputa de las pluris, lanzó un “tache” por el escándalo que se ventiló en las redes sociales. Esas palabras provocaron los aplausos de los ahí presentes en el conclave morenista.

En el conclave Morenista estuvo también Oswaldo García, virtual candidato a la alcaldía capitalina, entre otros actores. No obstante, no hubo presencia por jerarquías, cargos o aspirantes. Los primeros en las filas, ante López Obrador, estaban los enlaces distritales, representantes en el Comité, coordinadores territoriales.

En su mensaje, López Obrador insistió en su llamado a la unidad, a seguir trabajando y un jalón de orejas por la ambición de cargos, ante la efervescencia que se ha generado por las nominaciones a candidatos a diputados federales, locales y alcaldes.

Por lo pronto, el presidenciable pidió a sus militantes de Oaxaca dialogar y aquel que amague está por su proyecto personal, no obstante, frente al arribo de actores de otros institutos políticos, pidió abrir las puertas. “No pongan resistencia porque sean miembros fundadores, o porque llegaron primero y ya llegan cuando está la mesa puesta. Se tiene que sumar porque es un proyecto de Nación”, soltó López Obrador intentando conciliar ante las evidentes diferencias.

De las candidaturas, les aclaró que éstas se definirán la próxima semana para que entre de lleno a la etapa de coordinación con las estructuras, porque quien no va ser candidato tendría cabida en el proyecto.

A su salida del hotel, más de uno intentó afanosamente llamar la atención de López Obrador, entre ellos, el senador de la República, Benjamín Robles Montoya, quien se le apostó frente a su camioneta para interceptarlo cuando se subiera. Además, le entregó una carpeta que, al final, olvidó el precandidato. Literalmente lo desdeñó.

Más tarde, López Obrador comió en un restaurante popular de la capital para después abandonar la entidad.