Jaime Guerrero

Al menos 17 mujeres desaparecieron durante junio. La última de ellas, una mujer de 39 años de edad, fue hallada sin vida y con signos de violencia sexual. En promedio, cada dos días una mujer se ha sumado a la lista de personas no localizadas en el seguimiento hemerográfico que realiza Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad.

El alto número de mujeres no localizadas ha elevado el grado de inseguridad entre las oaxaqueñas, quienes para protegerse están adoptando mecanismos de autoprotección y medidas de prevención.

Según estudios diversos, en muchos casos, la desaparición está ligada a la trata de personas y a la industria del comercio sexual y la búsqueda de personas desaparecidas se ve obstaculizada por el hecho de que la ley señala que hay que esperar 72 horas para interponer una denuncia por desaparición, tiempo que puede ser determinante para evitar este hecho o incluso la muerte de las féminas.

De las desaparecidas, el 65 por ciento son menores de edad.

La base de datos actualizada, contabiliza de manera diaria, 17 desaparecidas en junio, de las cuales 13 tienen una edad que va de los 12 a los 17 años; en dos casos se trata de mujeres entre los 20 años y en dos de mujeres entre los 30.

En la página de la Fiscalía General del Estado sólo tiene la ficha de dos mujeres no localizadas, las cuales no se encuentran en el recuento de Consorcio. En suma, son 19 mujeres no localizadas.

La mayoría de los casos fueron denunciados en los Valles Centrales. El resto en la Mixteca, Costa y Papaloapan.

La desaparición de mujeres, indica la organización civil en su plataforma, es quizá uno de los hechos más violentos no sólo contra las mujeres, sino también contra sus familias y seres queridos, en tanto que genera incertidumbre de no conocer el paradero de sus hijas, madres, esposas, hermanas, ni si éstas viven o están muertas.

La desaparición de personas –agrega– ha aumentado en los años recientes en el país y ello ha impactado también en el número de mujeres y niñas en esta condición.

Cabe recordar que el 1 de junio de 2018, el Periódico Oficial publicó el Protocolo Alerta Rosa para el Estado de Oaxaca, que entró en vigor al día siguiente, con el objetivo de ser una herramienta de búsqueda y localización de mujeres desaparecidas.

La Alerta Rosa, que es coordinada por la Fiscalía General, es un protocolo de atención, acción y coordinación entre las autoridades, la sociedad civil, empresas de los ramos del transporte público, medios de comunicación y variados sectores de la sociedad, que se activará cuando una mujer no sea localizada y existan indicios de que se encuentre en riesgo de sufrir daños a su integridad personal, en especial la violencia feminicida.

En este esfuerzo participan, además de la Fiscalía General y el Congreso del Estado, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), la Secretaria de la Mujer Oaxaqueña (SMO), el DIF Estatal, el Instituto Estatal de Educación Pública (IEEPO), la Secretaría de Seguridad Pública (SSPO), la Secretaría de Asuntos Indígenas (SAI), la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).