PUES COMO DIRÍA EL TÍO LOLO: ¡Como tiznan las declaraciones de Trump”! y nos quedamos callados y esperando que suceda un milagro, el milagro que tumbe el muro de la tortilla y se coloque el de la dignidad…. y mientras nos quedamos callados y le hacemos ojitos a ver si nos trata mejor… si seremos… pentontos, claro está.

Y mientras esperamos, en los dos lunes del cerro, la Guelaguetza en Oaxaca, miles de turistas pudieron gozar de la magia, del canto, del color y la comida en este estado maravilloso que tiene brazos abiertos para todos… tan abiertos que, muchos hampones, gozan de libertad, pues ni modo.

Muchos se han preguntado sobre la desconfianza que muchos pero muchos mexicanos tenemos contra el Estado Mayor Presidencial ya que conociendo un poco de su largo historial de prepotencias y de abusos, también tenemos que ir al fondo de sus asesinatos y eliminación de gentes que les eran molestas a algunos presidentes y, para el caso, no investigado pero que se debería hacer, está el brutal asesinato de la familia de Rubén Jaramillo en Morelos, cuando se disputaban con los agraristas unos terrenos que se destinaron a un lujoso club de golf, y también, tenemos que recordar la forma brutal en que en los tiempos de Salinas y de Zedillo o de Fox o de Calderón y de Peña se comportaba el famoso estado mayor presidencial con el cuento de que debería proteger la vida del todopoderosos señor presidente, olvidando que de una u otra forma, fueron cómplices en el asesinato cometido en contra de Luis Donaldo Colosio y, para que no le hagan tanto cuento al asunto, tendríamos que leer atentamente el libro PARTE DE GUERRA, donde se da cuenta de las memorias del general de División Marcelino García Barragán que fuera publicado por Julio Scherer por la editorial Proceso y que, después, no se ha vuelto a reeditar por alguna “extraña razón” ya que en el mismo se cuenta de cómo el jefe del Estado Mayor presidencial de Gustavo Díaz Ordaz, junto a gentes del regente, General y licenciado Corona del Rosal y de la Secretaría de gobernación, hicieron la gran traición en Tlatelolco, cuando ya, el día anterior, en casa del Rector Barros Sierra, una comisión de alumnos del CNH había NEGOCIADO Y LLEGADO A LOS ACUERDOS con los representantes del presidente: Jorge de la Vega Domínguez y Andrés Caso Lombardo, donde se había convenido en que los estudiantes dejábamos el movimiento y retronábamos a clases para evitar cualquier acción en contra de la realización de los Juegos Olímpicos, que suspendíamos la marcha de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás y se nos permitía realizar el mitin en Tlatelolco para comunicar a las bases estudiantiles los acuerdos y se comenzaría a constituir las comisiones que tratarían cada uno de los seis puntos del PLIEGO PETITORIO y así, las gentes del Estado Mayor Presidencial fueron las que, colocadas en diferentes departamentos de la unidad, se parapetaron para que al ver las bengalas, comenzaran disparar en contra de la multitud y en contra de los soldados para generar una reacción de violencia en contra de los jóvenes. Algunos “historiadores”, señalan que acciones de los jóvenes como la toma de votación sobre el diálogo público en el Zócalo, desataron la violencia, olvidando que la violencia la habían generado los políticos y los policías en la represión ejercida días antes en la preparatoria Isaac Ochoterena y la Vocacional Cinco y, posteriormente, en la acción contra las preparatorias del centro de la capital donde la misma policía y gobernación solicitaron, de acuerdo a las declaraciones de García Barragán, la ayuda y apoyo de los soldados, cuando los policías y los políticos en el gobierno eran los que generaban las acciones represivas y de violencia.

Por esto nos vemos en la obligación de hacer algunas aclaraciones sobre ese tema, días antes, cuando se planeaba la marcha del 27 de agosto en reunión del CMH se determinó formar comisiones para que cada una de ellas generara un discurso donde se trataran los temas del pliego petitorio, los compañeros que les tocó tocar el discurso del diálogo público pusieron en el texto, posteriormente leído por Fernando Hernández Zárate en el Zócalo que, se solicitaba el “Diálogo Publico en unas instalaciones como Bellas Artes o el Estadio Universitario” y la gente que participaba en esa marcha multitudinaria que estaba totalmente encabronada y exigía respuestas, al escuchar esa parte, comenzó inmediatamente a protestar gritando: ZÓCALO,ZÓCALO, ZÓCALO, al ver esta situación tomé la determinación con otros miembros del presídium de tomar la votación para que no se saliera la gente de control y se llevara la nueva propuesta al seno del CNH y de ahí a las escuelas de tal suerte que se hizo y se calmaron los ánimos y no sucedió nada que pusiera en peligro mi posición dentro del CNH ni de mi escuela como representante, la famosa provocación de quedarse un grupo de estudiantes en plantón en el Zócalo, fue tomada por un grupo de estudiantes de la escuela de Leyes y en forma unilateral y sin el visto bueno del CNH, lo hicieron, y eso desató la represión y el desalojo de parte de las policías en el Zócalo y esa no había sido decisión mía,… así que al tiempo las cosas se van acomodando y conociendo y se sabe ahora que el famoso Estado Mayor Presidencial, fue el detonador de la represión y asesinato de cientos de estudiantes en Tlatelolco, y que fueron sus agentes los que traicionaron los acuerdos del CNH y los “representantes del presidente” que al parecer, solamente fueron de pantalla para engañarnos y hacer la tradición y la celada… así que ahí están los hechos y hay que investigarlos no lanzar acusaciones sin fundamento… o, También, ¿engañaron al Rector? podríamos decir: “¿nuestros negociadores del CNH, nos engañaron o fueron engañados para la emboscada del 2 de octubre de 1968?” ahí hay que investigar y no hablar tantas pen….

Sócrates A. Campos Lemus