Al ser una fruta alcalina, el durazno regula el Ph de los líquidos en nuestro cuerpo incluyendo la sangre.

Consumir jugo de durazno ayuda a eliminar los problemas de indigestión, estreñimiento, náuseas y gastritis. También es un remedio contra el dolor de estómago.

Los duraznos son diuréticos y laxantes naturales que ayudan a mejorar la función de la vejiga y los riñones.

El consumo regular de este jugo disminuye las probabilidades de enfermedades renales y de desórdenes en los riñones.

También ayuda a disolver y eliminar las piedras en los riñones.

Ayudan a fortalecer los músculos del corazón y estimulan el flujo sanguíneo en todo el cuerpo.

El consumir jugo de durazno reduce el riesgo de aterosclerosis, infarto del miocardio y la mayoría de enfermedades cardiovasculares. Gracias a las vitaminas y minerales que contiene, el consumir regularmente duraznos y su jugo ayudará a nuestro cuerpo a luchar contra el resfriado y otras enfermedades comunes como la tos y los dolores reumáticos.

Es bueno también para tratar los cólicos menstruales.

En mujeres embarazadas, su alto contenido de hierro, potasio y vitaminas mantendrá saludables tanto a la madre como al bebé.

Al ser rico en beta-caroteno, consumir jugo de durazno ayuda a optimizar la vista gracias a que mejora la circulación de la sangre en los ojos y en los músculos que los rodean.

Los beta-carotenos son pigmentos de color amarillo o naranja que sirven como precursores de la vitamina A.

Son antioxidantes y hacen que nuestra piel, encías y dientes sean más saludables, ya que protegen de los radicales libres.

Consumir jugo de durazno ayuda a limpiar el tracto intestinal, mejora la función renal y desintoxica el cuerpo gracias a su alto contenido de fibra.