El abuso fue grabado y aunque se dio frente a los ojos del chofer y los pasajeros, nadie hizo nada para detenerlo

Pese a lo increíble que pueda parecer, una joven marroquí con problemas mentales fue abusada sexualmente por una pandilla de jóvenes dentro de un autobús repleto de gente.

Los hechos ocurrieron en la ciudad de Casablanca, Marruecos, hace unos tres meses, según reportes, sin embargo la grabación se dio a conocer recientemente.

La ONG internacional ‘No toques a mi hijo’ denunció que el abuso sexual se perpetró ante la pasividad del chofer y de los pasajeros, quienes no hicieron nada para detener el delito.

En el video de apenas a un minuto de duración se ve como un grupo de cuatro jóvenes desnudan a la muchacha dentro del autobús, la manosean y abusan de ella entre risas, todo a pleno luz del día.

El autobús continúa su camino mientras los agresores celebran entre risas los hechos; finalmente los gritos de la joven son tan agudos que la dejan marchar.

La ONG emitió un comunicado en el que expresa su incredulidad, no solo por “el comportamiento bárbaro de los adolescentes”, sino “por la reacción pasiva del conductor y del resto de los pasajeros”, que pudieron haber cuando menos frenado el vehículo o conducido a un puesto de policía.

‘No toques a mis hijos’ señaló además el hecho de que uno de los implicados estaba filmando los hechos y luego difundió el video con total impunidad.

Por lo pronto los presuntos responsables de la agresión ya fueron identificados y detenidos por la policía.

Se trata de seis adolescentes de entre 15 y 17 años, sospechosos de desnudar a la joven y tratar de violarla, además de grabar los hechos con un móvil y de difundir el video.

Mdina Bus, la compañía de transportes de la unidad involucrada, señaló que que no podían afirmar “que el chófer no reaccionó” porque el video dura menos de un minuto.

Además aseguró que “los conductores de autobús son diariamente objeto de agresiones y de amenazas con arma blanca, pedradas y ven altercados entre grupos de delincuentes y malhechores, y no dudan en ponerse en riesgo para garantizar la seguridad de los viajeros.